ALOPECIA Y CAIDA DEL CABELLO
TIPOS DE EPILEPSIA
Las crisis generalizadas suceden si la descarga súbita y desproporcionada de impulsos eléctricos afecta a todo o la mayor parte del cerebro. Los síntomas tienden a ser generales y a implicar a gran parte del cuerpo.
Existen varios tipos como:
Convulsiones tónico-clónicas (gran mal). Es el tipo más común de ataque generalizado. Cuando se produce este tipo de ataque, todo el cuerpo se queda rígido, el paciente pierde el sentido, y aparecen contracciones musculares incontrolables en todo el cuerpo.
Crisis parciales. En este tipo de ataques, la descarga de actividad eléctrica se produce en una parte del cerebro. Por lo tanto, estas personas tienen síntomas localizados o focales. Dado que diferentes partes del cerebro controlan diversas funciones, los síntomas dependen de qué parte del cerebro se vea afectada. Existen varios tipos como:
Convulsiones parciales simples. Pueden sentirse tirones musculares o sensaciones extrañas en un brazo o pierna. La persona afectada puede notar un gusto extraño, o sensación de hormigueo en una parte de su cuerpo. No pierde el conocimiento.
TIPOS DE EPILEPSIA
Las crisis generalizadas suceden si la descarga súbita y desproporcionada de impulsos eléctricos afecta a todo o la mayor parte del cerebro. Los síntomas tienden a ser generales y a implicar a gran parte del cuerpo.
Existen varios tipos como:
Convulsiones tónico-clónicas (gran mal). Es el tipo más común de ataque generalizado. Cuando se produce este tipo de ataque, todo el cuerpo se queda rígido, el paciente pierde el sentido, y aparecen contracciones musculares incontrolables en todo el cuerpo.
Crisis parciales. En este tipo de ataques, la descarga de actividad eléctrica se produce en una parte del cerebro. Por lo tanto, estas personas tienen síntomas localizados o focales. Dado que diferentes partes del cerebro controlan diversas funciones, los síntomas dependen de qué parte del cerebro se vea afectada. Existen varios tipos como:
Convulsiones parciales simples. Pueden sentirse tirones musculares o sensaciones extrañas en un brazo o pierna. La persona afectada puede notar un gusto extraño, o sensación de hormigueo en una parte de su cuerpo. No pierde el conocimiento.
Sin embargo si el EEG es anormal el riesgo para acontecimientos adicionales recurrentes después de 2 años de comenzar el tratamiento es aproximadamente de 50 % o más. En esta circunstancia, el tratamiento será seguido durante al menos por un 1 año.
Los signos más visibles de estos episodios epilépticos consisten en pequeñas crisis que los niños autistas expresan de diferentes maneras, como por ejemplo cerrando los ojos con frecuencia y con fuerza, levantando un brazo sin razón aparente o con microausencias. Con polisomnografías nocturnas también se ha podido ver que "durante la noche aumenta la actividad electrofisiológica en su cerebro", explica el investigador.
