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sábado, 10 de octubre de 2009

Consejos naturales para combatir los efectos secundarios de la quimioterapia - El Cancer - Alopecia y Caida del Cabello


Alopecia y Caída del Cabello
El Cancer

Consejos naturales para combatir los efectos secundarios de la quimioterapia

quimioterapia es un método que se utiliza para combatir la enfermedad conocida con el nombre de cáncer, es un tratamiento muy agresivo para el cuerpo humano. Si bien ayuda a combatir esta enfermedad es importante mencionar que produce muchos efectos secundarios debido a estar compuesta por fármacos.

Los síntomas mas comunes que presenta son anemia, infecciones, fatiga, nauseas, vómitos, problemas de coagulación y perdida del cabello ente otros. Ahora bien, en la actualidad existen muchos consejos naturales que las personas pueden poner en practica para combatir esos efectos secundarios que produce este tratamiento.

Algunos consejos naturales para combatir los efectos secundarios de la quimioterapia:

> Practicar la terapia ortomolecular.

> Evitar la ingesta de leche, fritos, alcohol, tabaco y café.

> Practicar la fitoterapia, se recomienda el diente de león y la cola de caballo.

> Beber zumo de aloe vera a diario.

> Llevar a cabo una dieta sana basada en la ingesa de legumbres, nueces, vegetales, hortalizas, carnes rojas y frutas.

> Beber infusión de jengibre a diario.

> Practicar la acupuntura.

domingo, 1 de febrero de 2009

El aguacate previene el cáncer-Alopecia y caida del cabello

Alopecia y caida del cabello

El aguacate previene el cáncer

El aguacate tipo Hass (el que veis en la foto) presenta nutrientes que luchan contra células cancerosas, según investigadores de la Ohio State University, en Estados Unidos.

Son bien conocidas las propiedades anti-cancerígenas de los vegetales, sobretodo los que son oscuros de color. Las propiedades anti-cancerígenas de dichos vegetales se deben a los compuestos fitoquímicos que contienen estos vegetales. En el caso del aguacate ocurre lo mismo, sus propiedades anti-cancerígenas se deben probablemente a sus compuestos fitoquímicos.

Consejo Vitagenes:
Disfrutad de frutas como el aguacate. Tomar uno cada dos días podría ayudar a prevenir el cáncer.

Tomar col o repollo 3 veces al mes reduce el riesgo de cáncer-Alopecia y caida del cabello

Alopecia y caida del cabello

Tomar col o repollo 3 veces al mes reduce el riesgo de cáncer

Repollo

Si no te gusta el sabor del repollo o la col, hay buenas noticias para tí. Sólo es necesario consumirlo 3 veces al mes para poder reducir el riesgo de cáncer en un 40%. El estudio ha sido presentado esta semana en Philadelphia, en la Conferencia Anual de la American Association of Cancer Research.

La col, el repollo y el brócoli son ricos en isotiocinatos, fitoquímicos que activan la producción de enzimas que bloquean el daño de carcinógenos al ADN. Es decir, ayudan a prevenir el cáncer. Sin embargo, los isotiocinatos de la col o el repollo se reducen drásticamente cuando estos alimentos son cocinados. Es por ello que para poder beneficiarse de los afectos anti-cancerígenos de la col o el repollo, deben ser consumidos crudos, a modo de ensaladas.

Antioxidantes del vino con potencial para tratar cáncer de páncreas-Alopecia y caida del cabello

Alopecia y caida del cabello

Antioxidantes del vino con potencial para tratar cáncer de páncreas

Vino tinto y uvas

Universales y conocidos son los favorables efectos a nivel cardiovascular del consumo de vino tinto; o mejor dicho, de los antioxidantes presentes en el vino tinto, que también están en la piel de la uva roja o negra. Lo que no se sabía es que esos mismos componentes pudieran ser utilizados para tratar el cáncer de páncreas.

Parece ser que comienza a existir la posibilidad de considerar dichos componentes como susceptibles de combatir el cáncer de páncreas. Un reciente estudio realizado en el Centro Médico de la Universidad de Rochester, en Estados Unidos, lo acaba de demostrar. Según los científicos, un antioxidante natural de la uva roja o negra, llamado resveratrol, tiene la capacidad de destruir células cancerosas en el páncreas. Realmente fascinante.

Los científicos recomiendan que se tome vino tinto (una copita diaria), o mejor aún, zumo de uva roja o negra, si se diagnostica cáncer de páncreas o se está en tratamiento con quimioterapia.

sábado, 4 de octubre de 2008

El pimiento rojo contra el cáncer de próstata-Alopecia y caida del cabello

Alopecia y caida del cabello

El pimiento rojo contra el cáncer de próstata


Investigadores estadounidenses anunciaron el miércoles que la sustancia que hace picante a los pimientos rojos tiene la propiedad de eliminar a la mayoría de las células cancerígenas de la próstata.

Según un estudio del Instituto de Oncología del Hospital Cedars-Sinai y de la Universidad de California (oeste) en Los Angeles, inyectar capsaicina, un alcaloide presente en los pimientos picantes, en las células prostáticas cancerígenas lleva a su apoptosis (muerte celular), esto es, su destrucción fragmentada.

Cerca del 80% de las células cancerígenas humanas de la próstata en ratones de laboratorio fueron destruidas después de recibir esta sustancia.

"La capsaicina tuvo un profundo efecto contra la proliferación de los cultivos de células humanas de cáncer de próstata", destacó Soren Lehmann, uno de los investigadores que participó en este estudio publicado el miércoles en la revista "Cancer Research".

sábado, 9 de agosto de 2008

cáncer de mama en varones se ha duplicado en últimos 15 años

Alopecia y caida del cabello

Cáncer de mama en varones se ha duplicado en últimos 15 años

En cuanto a las causas que provocan esta enfermedad en los hombres, el catedrático señaló como uno de los principales factores de riesgo, al consumo de alcohol, cuya influencia en la metabolización de las hormonas en el hígado, puede provocar problemas como el desarrollo mamario o dolor en los senos.
También hay estudios que vinculan esta enfermedad oncológica con el abuso de estrógenos (hormonas femeninas) en transexuales.

miércoles, 11 de junio de 2008

TRATAMIENTO LEUCEMIAS MIELOIDE CRÓNICAS-ALOPECIA Y CAIDA DEL CABELLO

ALOPECIA Y CAIDA DEL CABELLO

TRATAMIENTO LEUCEMIAS MIELOIDE CRÓNICAS

La leucemia mieloide crónica es una enfermedad incurable en la mayoría de los casos. El tratamiento va dirigido a controlar los síntomas, prevenir las transformación blástica de la enfermedad y erradicar la población clonal. Dependiendo de la fase en la que esté la enfermedad, así se administrará un tratamiento u otro.

Fase crónica

Se realiza con los siguientes tratamientos:
1. Trasplante de medula ósea.
2. Inmunoterapia.
3. Quimioterapia para reducir el numero de blastos.
4. Cirugía para extraer el bazo (esplenectomía).

El tratamiento consiste en quimioterapia a altas dosis y radiación a todo el cuerpo, seguido de un trasplante alogénico de médula ósea.

Este tratamiento no se recomienda a pacientes de edad avanzada pues soportan peor los efectos secundarios y son más propensos a morir por alguna complicación relacionada con el tratamiento.

El trasplante alogénico de médula ósea se considera el tratamiento de elección para aquellos pacientes menores de 50 años.

Cuando las células que se trasplantan, sean de médula ósea o de sangre periférica, son de un donante, familiar o no, cuyo tipo tisular es casi idéntico al del paciente, se habla de trasplante alogénico.
En este tipo de leucemia el trasplante tiene que ser alogénico, lo ideal sería una donación de algún familiar que compartiese el mismo tejido del paciente. Si no lo hay, se buscaría un donante compatible.

Es el único tratamiento que cura esta enfermedad. La tasa de supervivencia a 5 años para pacientes que reciben trasplantes de familiares compatibles es entre 50% y 66%. La tasa para los que reciben un trasplante de donantes no emparentados es de 33%. Estas tasas aumentan en pacientes jóvenes y empeoran en aquellos que tienen varios factores desfavorables.

Para aquellos que no puedan recibir un trasplante de médula por falta de donantes, recibirán un tratamiento de interferón-alfa o inmunoterapia. A veces éste es combinado con quimioterapia.

Los quimioterápicos más habituales para esta enfermedad son la hidroxiurea o cytarabina (ARA-C).

La tasa de supervivencia a 5 años para los pacientes tratados con interferón es del 66%.

Si la leucemia no responde al interferón, ese tratamiento se suspenderá ya que tiene unos efectos secundarios muy fuertes, y se continuará con la quimioterapia. Los medicamentos hidroxiurea o busulfán se utilizan más frecuentemente.

- El busulfán actúa sobre los precursores de la sangre inhibiendo su aumento de forma prolongada. Se administra de forma oral, en un plazo de 2-3 semanas controla la cifra de leucocitos, induciendo la remisión de los síntomas. Algunas complicaciones que se pueden producir, debido al medicamento, son fibrosis pulmonar y suprarrenal e infertilidad.

- La hidroxiurea es el fármaco de elección para el tratamiento de la leucemia mieloide crónica en fase crónica. Este fármaco actúa sobre el ADN e induce el descenso de los leucocitos. También controla los síntomas de la enfermedad. Se requiere la administración permanente del medicamento y controles periódicos para ajustar la dosis. Se administra de forma oral y produce pocos efectos secundarios.

- El interferón es una sustancia que tiene propiedades que modulan el sistema inmunológico, antivíricas y antiproliferativas. En la leucemia mieloide crónica produce la remisión de las alteraciones hematológicas en más del 70% de los pacientes y también induce la remisión de la alteraciones genéticas en un tercio de ellos. La supervivencia y el tiempo de evolución de la enfermedad son ligeramente superiores. La administración es mediante inyecciones y es más caro que los anteriores. Los efectos secundarios son fiebre, dolor muscular, dolor articular, cansancio y depresión.

La tasa de supervivencia en pacientes que se tratan con quimioterapia inicialmente es de 50%. Este pronóstico disminuye si la quimioterapia se ha administrado después de que haya fracasado el tratamiento con interferón.

Si la leucemia reaparece después del trasplante de células madre, las opciones de tratamiento son la administración de interferón, quimioterapia o infusión de linfocitos del mismo donante que recibió el trasplante de células madre.

La esplenectomía consiste en la extirpación del bazo cuando éste ha crecido mucho y produce dolor.

Fase acelerada

Se realiza con los siguientes tratamientos:

1. Trasplante de medula ósea.
2. Quimioterapia para reducir el numero de glóbulos blancos.
3. Transfusiones de sangre o productos sanguíneos para aliviar los síntomas.


En esta fase, el tratamiento es similar que en la anterior. Pero estos pacientes son menos propensos a la remisión prolongada (período libre de enfermedad) después del tratamiento.

Alrededor del 15% de los pacientes con fase acelerada de la leucemia viven varios años después del trasplante de células madre. Aquí el interferón es menos eficaz. Generalmente la remisión dura menos de 6 meses.
Si existen síntomas por la disminución de algún producto sanguíneo, se pueden hacer transfusiones.

Fase blástica

Se realiza con los siguientes tratamientos:
1. Quimioterapia.
2. Trasplante de medula ósea.
3. Radioterapia para aliviar los síntomas causados por tumores formados en el hueso.

Los pacientes que se encuentran en esta fase de la enfermedad son resistentes a la quimioterapia. Sólo una minoría posee células blásticas parecidas a las células de la leucemia linfoblástica aguda (LLA). Estas células son más sensibles a los medicamentos de la quimioterapia, tales como vincristina, prednisona y doxorrubicina.

El trasplante alogénico, si se dispone de donante, debe realizarse en aquellos pacientes menores de 40 años.

El trasplante autólogo de células madre tomadas del paciente durante la fase crónica pudiera retornar dicho paciente a la fase crónica. Esto pudiera prolongar la supervivencia y aliviar los síntomas durante un período de meses o de varios años.

En el tratamiento paliativo se emplearán aquellas medidas que alivien los síntomas de la enfermedad. La radioterapia se puede emplear para reducir el dolor en el área de los huesos afectados. La quimioterapia también puede aliviar algunos síntomas.

Afectación meníngea

Se realiza con los siguientes tratamientos:
1. Quimioterapia intratecal
2. Radioterapia al cerebro.

Estos tratamientos se emplearán cuando los síntomas se hayan extendido al sistema nervioso. Para aliviarlos se administrará quimioterapia en el líquido cefalorraquídeo o se dará radioterapia en el cerebro.



SÍNTOMAS Y DIAGNÓSTICO LEUCEMIAS MIELOIDE CRÓNICAS-ALOPECIA Y CAIDA DEL CABELLO

ALOPECIA Y CAIDA DEL CABELLO

SÍNTOMAS Y DIAGNÓSTICO LEUCEMIAS MIELOIDE CRÓNICAS


Las personas que tienen esta enfermedad en fases iniciales, no suelen presentar síntomas, y se sospecha la enfermedad por las alteraciones que se observan en la analítica.
Cuando avanza el curso de la enfermedad, a veces se da febrícula o sudoración debido al aumento de los leucocitos, otras, debido a la inflamación de algún órgano, aparece dolor en el lado izquierdo del abdomen o hay una inflamación del abdomen.

No se suelen producir infecciones por defecto funcional de los granulocitos y plaquetas.

El médico detectará, en la exploración al paciente, el hígado o el bazo aumentados de tamaño sin ninguna inflamación de los ganglios.

En las pruebas analíticas se observará un aumento de los glóbulos blancos, se ve una pequeña proporción de células muy inmaduros o blastos leucémicos y una gran proporción de glóbulos blancos en maduración y maduros (mielocitos y neutrófilos).

En la analítica también suelen observarse la presencia de eritroblastos (glóbulos rojos inmaduros), plaquetas gigantes y micromegacariocitos.
Se suele extraer una muestra de médula ósea para realizar un análisis citogenético con el que se observará si existe una anormalidad en los cromosomas.

Con los resultados del análisis de sangre y de la médula ósea, y si existe alteración en ellos, se confirma el diagnóstico de leucemia mieloide crónica.




CAUSAS LEUCEMIAS MIELOIDE CRÓNICAS-ALOPECIA Y CAIDA DEL CABELLO

ALOPECIA Y CAIDA DEL CABELLO

CAUSAS LEUCEMIAS MIELOIDE CRÓNICAS

Se ha observado que las células de los pacientes, con esta leucemia, tienen una alteración en sus cromosomas.
Una célula normal tiene 46 cromosomas agrupados en 23 pares. Los cromosomas 9 y 22, de estos pacientes, son anormales. Lo que ocurre es que en esos cromosomas se separan trozos, que se intercambian de un cromosoma a otro. Este intercambio anormal de cromosomas se llama traslocación. Esta traslocación ocurre sólo en las células progenitoras y en las células sanguíneas derivadas de ellas y no aparece en los demás tejidos.

Al cromosoma cambiado o mutado, se le denomina cromosoma Philadelphia y da como resultado una proteína anormal o mutada, la cual es responsable del desarrollo de la enfermedad.

No se conoce por qué ocurre esta mutación o alteración, aunque se ha observado que se puede desarrollar leucemia mieloide crónica tras exposición a radiaciones y solventes industriales.



¿QUÉ ES LA LEUCEMIA MIELOIDE CRÓNICA?-ALOPECIA Y CAIDA DEL CABELLO

ALOPECIA Y CAIDA DEL CABELLO

¿QUÉ ES LA LEUCEMIA MIELOIDE CRÓNICA?

Esta leucemia consiste en una transformación de la célula madre hematopoyética, o formadora de sangre, a una célula cancerosa dando lugar a un crecimiento descontrolado de glóbulos blancos (la serie mieloide: granulocitos y monocitos). Esto provoca, si no se controla, un aumento masivo de su concentración en sangre.

La diferencia entre la leucemia mieloide aguda y ésta, es que en la crónica hay un desarrollo de glóbulos blancos maduros que generalmente funcionan normalmente. Esto hace que el curso de la enfermedad sea más lento y menos serio.



La mayor parte de los pacientes pasan por una fase de transformación o aceleración de la enfermedad, con progresiva resistencia al tratamiento y exacerbación de la sintomatología. La mayoría de los casos evolucionan a una leucemia aguda mieloide, un 30% a leucemia linfoblástica y un 10% a formas mixtas y leucemia megacarioblástica.

TRATAMIENTO PARA LAS LEUCEMIAS CRÓNICAS-ALOPECIA Y CAIDA DEL CABELLO

ALOPECIA Y CAIDA DEL CABELLO

TRATAMIENTO PARA LAS LEUCEMIAS CRÓNICAS

Como este tipo de leucemia es frecuente en enfermos de edad avanzada, la frecuencia de formas poco agresivas y la escasa capacidad del tratamiento para prolongar la vida, es fundamental decidir primero si el tratamiento es necesario o no.
Se deben tratar aquellos casos en los que la enfermedad esté activa, es decir, que haya anemia o trombopenia resistentes, adenopatías masivas o de crecimiento rápido, síntomas constitucionales o linfocitosis rápidamente progresiva.

Los pacientes que estén en el estadio 0 de Rai, cuyo pronóstico es muy bueno, no se les suele administrar ningún tratamiento ya que no existe ninguno curativo. Estos pacientes suelen tener más de 60 años y lo que se les suele hacer es un seguimiento cuidadoso. Más de la mitad de ellos vive, al menos, diez años después del diagnóstico de la enfermedad.

Para los estadios I y II, de riesgo intermedio, no se requiere tratamiento inmediato siempre que no haya ningún síntoma. Cuando se presentan síntomas asociados a la enfermedad, se utiliza la quimioterapia con clorambucil o ciclofosfamida, generalmente se administra junto con prednisona.

Otros medicamentos que se emplean son los análogos a las purinas, como la fludarabina, que son fármacos que interfieren la síntesis de ADN y que producen una disminución selectiva de los linfocitos T y por ello una inmunosupresión severa. Este medicamento, en las leucemias linfocíticas crónicas, consigue remisiones completas o parciales en un 50% de los casos.

Si los únicos síntomas son la inflamación del bazo o de algún ganglio linfático se utiliza la radioterapia a dosis bajas como un tratamiento localizado. También ante la esplenomegalia, otra opción es la extirpación del bazo.

Para los estadios IV o de alto riesgo, se emplean los medicamentos quimioterápicos mencionados anteriormente.

Si hay afectación ganglionar, están dañadas varias zonas ganglionares linfáticas, se puede realizar una terapia de radiación por todo el cuerpo.

En enfermos menores de 50 años con enfermedad agresiva se puede realizar un tratamiento con quimioterapia a altas dosis y radioterapia de todo el cuerpo seguido de un trasplante de médula óseo.

SÍNTOMAS Y DIAGNÓSTICO DE LEUCEMIAS CRÓNICAS-ALOPECIA Y CAIDA DEL CABELLO

ALOPECIA Y CAIDA DEL CABELLO

SÍNTOMAS Y DIAGNÓSTICO DE LEUCEMIAS CRÓNICAS


En su estadio inicial, estas leucemias permanecen asintomáticas en un 60% de los casos y se detectan sólo tras realizar una analítica de rutina, en la que se ve el aumento de los linfocitos.
A medida que evoluciona la enfermedad, se observan la presencia de adenopatías y organomegalias que aumentan conforme mayor es el número de linfocitos.

También se presentan otros síntomas ocasionados por la disminución del número de las otras células de la sangre, como son los glóbulos rojos y las plaquetas.

La anemia no se produce en la primera etapa de la enfermedad, pero cuando la médula está afectada por la invasión de linfocitos, se da una disminución de los hematíes. Anemia que produce palidez, cansancio, insuficiencia respiratoria y taquicardia.

A veces aparecen hemorragias producidas por la disminución de las plaquetas. Son graves cuando el número de plaquetas es inferior a 10.000 por ml y no se producirán si la disminución no es muy intensa (50.000 por ml).

Puede que no se llegue a producir una gran hemorragia y que la falta de plaquetas únicamente produzca hematomas, sangrado de encías o hemorragias nasales leves.

Se pueden producir infecciones debido a que, aunque hay muchos linfocitos, no realizan las tareas de defensa adecuadamente. Los linfocitos típicos de la leucemia linfoide crónica están disminuidos de tamaño.

Las alteraciones que determinarán el diagnóstico serán:

Las alteraciones en el hemograma consisten en una linfocitosis o aumento de los linfocitos con cifras de 10.000-100 .000 por ml. El 90% de estos linfocitos son pequeños, con citoplasma escaso y cromatina condensada.

Los marcadores de superficie muestran una proliferación de linfocitos B que exhiben un marcador T.

La expresión de inmunoglubolinas en la superficie celular es débil.
La alteración bioquímica más común es la hipogammaglobulinemia por descenso de IgG.

En estadios avanzados, el 50% de los pacientes pueden tener alteraciones citogenéticas.

Para el diagnóstico no se requiere un análisis de la médula ósea pero sí que da idea del pronóstico del paciente.





CAUSAS DE LAS LEUCEMIAS CRÓNICAS-ALOPECIA Y CAIDA DEL CABELLO

ALOPECIA Y CAIDA DEL CABELLO

CAUSAS DE LAS LEUCEMIAS CRÓNICAS

No se conoce la causa de la enfermedad.
El 50% de estos enfermos pueden tener alteraciones en el ADN que pueden provocar algunos tipos de leucemias.
El ADN es una sustancia química que contiene la información de todas las funciones celulares. Los cambios en el ADN repercuten sobre todo el organismo.

Los genes forman parte del ADN. Existen unos genes que se encargan de la división y crecimiento de células cancerosas, éstos se denominan oncogenes. Otros retardan la división o destruyen las células en el momento adecuado, son los genes supresores de tumores. Si existe una mutación o defecto de estos genes, se produce el cáncer.

Las mutaciones que se relacionan con la leucemia crónica parece que ocurren durante la vida del individuo y no son heredadas.

Existen pruebas que determinan estas alteraciones o mutaciones que son útiles para el diagnóstico de la leucemia.

Las alteraciones más frecuentes son una deleción del brazo largo del cromosoma 11, o una trisomía del par 12 o anomalías del cromosoma 13 o 14, sobre todo en los estadios avanzados.


¿EN QUE CONSISTE LA LEUCEMIA LINFOIDE CRÓNICA?-ALOPECIA Y CAIDA DEL CABELLO

ALOPECIA Y CAIDA DEL CABELLO

¿EN QUE CONSISTE LA LEUCEMIA LINFOIDE CRÓNICA?

Esta leucemia consiste en un aumento descontrolado de los linfocitos. Al contrario que en la leucemia aguda, en que las células no llegan a madurar, y siendo inmaduras se multiplican. En la leucemia crónica, las células o linfocitos sí maduran pero con la diferencia de que no son células maduras normales y no defienden el organismo eficazmente.

El problema que se produce es debido, por una parte, a que se producen infecciones por no realizar su función normalmente y, por otra, viene ocasionado porque estas células cancerosas viven más tiempo que los glóbulos blancos normales con lo que se producen una acumulación de linfocitos maduros.


LAS LEUCEMIAS CRÓNICAS-ALOPECIA Y CAIDA DEL CABELLO

ALOPECIA Y CAIDA DEL CABELLO

LAS LEUCEMIAS CRÓNICAS

Existen varios tipos de leucemias crónicas según sean las células alteradas. Por un lado, están los síndromes linfoproliferativos crónicos y, por otro, los síndromes mieloproliferativos crónicos.
Los síndromes linfoproliferativos crónicos son una serie de enfermedades producidas por el aumento descontrolado (de carácter neoplásico) de linfocitos de aspecto maduro y que cursan con una afectación de la sangre periférica. La mayoría de estos síndromes están producidos por el crecimiento y multiplicación anormal de los linfocitos B. La leucemia linfática crónica es, dentro de estos síndromes, la más frecuente en la población occidental.

Los síndromes mieloproliferativos crónicos son debidos a una alteración de las células madre o formadoras de sangre, que hace que se aumente el número de las células precursoras y de las células maduras que derivan de ellas. Dentro de estos síndromes, se encuentra la leucemia mieloide crónica.



martes, 10 de junio de 2008

TRATAMIENTO DE LA ENFERMEDAD DE HODGKIN-ALOPECIA Y CAIDA DEL CABELLO

ALOPECIA Y CAIDA DEL CABELLO

TRATAMIENTO DE LA ENFERMEDAD DE HODGKIN

El tratamiento dependerá de la extensión de la enfermedad y de las características del paciente: edad, estado general de salud, etc.
De forma general, los dos tratamientos más frecuentes son la quimioterapia y la radioterapia.

La radioterapia consiste en el uso de rayos X de alta energía para eliminar las células cancerosas o disminuir el tumor. Esto se realiza a través de una máquina que emite esos rayos en las zonas que se precise. La radioterapia se aplica sólo en las áreas afectadas.

El paciente tendrá que ir, de forma ambulatoria, a la clínica u hospital donde le administren la radioterapia. La duración de cada sesión son unos veinte minutos. El enfermo estará solo en una sala aislada para que las radiaciones no se propaguen.

La quimioterapia consiste en el empleo de fármacos para destruir las células cancerosas. Estos fármacos pueden administrarse por boca, por inyecciones intramusculares o por inyecciones intravenosas. Independientemente de por dónde se administre, el medicamento irá al torrente sanguíneo y de ahí a todo el cuerpo para llegar a las células cancerosas y destruirlas.

Generalmente se emplean diversas combinaciones de fármacos para el tratamiento de la enfermedad de Hodgkin en función de las características de la enfermedad y el paciente.

El tratamiento variará según los estadios:

Para el estadio I y II, el empleo de radioterapia como único tratamiento da una curación de más del 90%. La radioterapia se administrará en la zona afectada y en los ganglios más cercanos.

Los ganglios linfáticos que están muy inflamados precisan de radioterapia previa o posterior a la quimioterapia.

Si la zona afectada del tórax es muy amplia se puede dar radioterapia de la zona y de los ganglios del abdomen superior y el bazo. Aquí se puede utilizar la quimioterapia combinada con la radioterapia.

En el estadio III, y si está asintomático el paciente, puede utilizarse únicamente la radioterapia. Sin embargo, el pronóstico de curación es del 65 al 75%. Con la quimioterapia, el índice de curación aumentará al 75% u 80%.

En el estadio IV, se utiliza una combinación de varios fármacos quimioterápicos.
Cuando la enfermedad de Hodgkin es recurrente, es decir, que vuelve a aparecer, hay que emplear un tratamiento distinto al que se utilizó. Si previamente se administró quimioterapia, lo indicado será la radioterapia. Si fue al contrario, se empleará ahora la quimioterapia.

En aquellos casos en los que se empleó una combinación de ambas terapias, habrá que intensificar la terapia y si se emplean altas dosis de quimioterapia, habrá que realizar un trasplante de médula ósea.




DETECCIÓN Y SÍNTOMAS DE LA ENFERMEDAD DE HODGKIN-ALOPECIA Y CAIDA DEL CABELLO

ALOPECIA Y CAIDA DEL CABELLO

DETECCIÓN Y SÍNTOMAS DE LA ENFERMEDAD DE HODGKIN


La enfermedad de Hodking produce una inflamación del tejido linfático, siendo lo más llamativo es la inflamación de los ganglios. Generalmente suelen detectarse alterados los del cuello, axilas o ingles, mientras que los más profundos sólo se podrán ver con una radiografía o con una tomografía computerizada (TC).



El que una persona tenga algún ganglio inflamado no significa que ya tenga esta enfermedad; los ganglios se suelen inflamar cuando existe una infección. Tras ser tratada, su tamaño vuelve a ser normal.

Otros síntomas que suelen acompañar a la enfermedad son la pérdida de peso, fiebre, sudores nocturnos, picores intensos en la piel, etc. Los síntomas variarán según el desarrollo de la enfermedad.

El médico primero realizará una exploración física para comprobar si nota inflamados los ganglios linfáticos.

Después podrá pedir otra serie de pruebas como son un análisis de sangre, radiografía de tórax o TC como se ha comentado anteriormente.

La prueba que se precisa para confirmar el diagnóstico es una biopsia de los ganglios. A través de ella se observará al microscopio el tejido del ganglio y se podrá comprobar la existencia de células cancerosas (de Reed-Sternberg) o no.

CAUSAS DE LA ENFERMEDAD DE HODGKIN-ALOPECIA Y CAIDA DEL CABELLO

ALOPECIA Y CAIDA DEL CABELLO

CAUSAS DE LA ENFERMEDAD DE HODGKIN


La enfermedad es más frecuente en hombres que en mujeres. Afecta más a adultos jóvenes (es muy frecuente de los 15 a los 34) y a adultos mayores de 55 años.
La causa es desconocida aunque se piensa que el virus Epstein-Barr, que causa una infección llamada mononucleosis infecciosa, tiene relación con la enfermedad. Aunque en el 50% de los pacientes no está probada la presencia de este virus.

Se ha observado también que este cáncer es más frecuente en personas que tienen el sistema inmunológico deteriorado como son aquellas que padecen el sida, o aquellas que han sido sometidas a un trasplante y que, para evitar un posible rechazo, se ha suprimido su sistema inmunológico.

No se pueden determinar los factores de riesgo ni prevenirlos porque no se conocen las causas.

El índice de supervivencia, después del tratamiento, es de un 93% relativo a un año. Para 5 y 10 años, oscila entre un 82% y un 72%, respectivamente. Durante los primeros 15 años después del tratamiento, la principal causa de muerte para estos pacientes es la recurrencia de la enfermedad.

ENFERMEDAD DE HODGKIN-ALOPECIA Y CAIDA DEL CABELLO

ALOPECIA Y CAIDA DEL CABELLO

ENFERMEDAD DE HODGKIN
La enfermedad de Hodgkin es un tipo de cáncer que se origina en el sistema linfático.

El sistema linfático está formado por una serie de vasos que recorren todo el cuerpo y por ganglios que son como unos colectores.
Los ganglios linfáticos son como unas pequeñas bolsitas (o racimo de uvas) que se encuentran, en distintas partes del organismo, en zonas como el cuello, las axilas, las ingles, el tórax, el abdomen y la pelvis.



Estas dos estructuras transportan y contienen la linfa que está compuesta por un tipo de glóbulos blancos llamados linfocitos.

El tejido linfático también se forma en otros órganos de nuestro cuerpo como son el bazo, la médula ósea y el timo.

La función de los linfocitos es la de defensa del organismo.

El bazo, glándula vascular sanguínea, situada en el lado izquierdo del abdomen, debajo de las costillas, produce linfocitos y otras células del sistema linfático. También almacena células sanas de la sangre y filtra células dañadas, bacterias y productos de desecho de las células.

La médula ósea es el tejido esponjoso que se encuentra en el interior de los huesos y que se encarga de la producción de células sanguíneas (glóbulos rojos, glóbulos blancos y plaquetas).

El timo es una glándula que se encuentra, en la base del cuello, en el tórax y que produce un linfocito especial llamado linfocito T.

Los linfomas, o tumor del tejido linfático, se clasifican en dos tipos: linfomas o enfermedad de Hodgkin, denominados así por el doctor Thomas Hodgkin, quien los descubrió, y los linfomas no Hodgkin.

Las células de los linfomas Hodgkin son diferentes de las células de los no Hodgkin. Se denominan células de Reed-Sternberg, apellidos de los médicos que las descubrieron, y son un tipo de linfocitos B malignos. Los linfocitos B normales son los que se encargan de la defensa de las infecciones.

La enfermedad de Hodgkin produce una inflamación del tejido linfático. Puede ocurrir en cualquier zona donde se encuentre este tejido.

Los linfocitos B malignos pueden diseminarse, a través de los vasos linfáticos, a cualquier zona del cuerpo. También si pasan al torrente sanguíneo pueden afectar a múltiples órganos.

Cáncer y tumor cerebral o intracraneal-Alopecia y caida del cabello

Alopecia y caida del cabello

Cáncer y tumor cerebral o intracraneal

Descripción de la Afección:

Un tumor cerebral es una masa dentro del cerebro cuyo origen está en el crecimiento descontrolado o proceso expansivo neoformativo de células derivadas, ya sean células anormales o componentes propiamente cerebrales, o bien provenientes de células tumorales localizadas en otras zonas del organismo como metástasis.

El tumor cerebral puede tener origen en alguna de las estructuras que contiene la cavidad craneal como el parénquima encefálico, meninges, vasos sanguíneos, nervios craneales, glándulas, huesos y restos embrionarios.
Así mismo se puede decir que un tumor puede causarle daño al cerebro de dos maneras o invadiendo tejidos vecinos por ejemplo mediante un tumor maligno causando destrucción directamente en las células cerebrales o presionando (comprimiendo) otras áreas del cerebro debido a la inflamación por el crecimiento del tumor , produciendo un edema cerebral (hinchazón del cerebro) y un aumento de la presión intracraneal (la presión dentro del cráneo).

La clasificación de los tumores cerebrales depende del sitio exacto del tumor, del tipo de tejido involucrado, del comportamiento benigno o maligno del tumor y de otros factores.

Por ejemplo el tumor cerebral primario es cualquier tumor que se origine en el cerebro. Los tumores se pueden localizar en una área pequeña, y se clasifican en invasivos si se propagan a áreas cercanas, benignos si no son cancerosos, o malignos si son cancerosos.