Un buen sustituto de la naftalina para proteger la ropa del ataque de estos indeseables insectos, es colocar un saquito con pimienta molida y si desea perfumarla agréguele una rama de canela.
Si se vierte café sobre un mantel o prenda de vestir, frótela primero con sal gruesa, añada unas gotas de limón y pase un cepillo con mucha energía. Luego proceda a lavar la prenda.
Si sus ojos son pequeños y dan la apariencia de estar muy juntos no delinee hasta la comisura interna, hágalo desde el centro hacia fuera y arriba, tanto en el párpado superior como en el inferior. Verá el resultado.
Para limpiarla mezcle un poco de lejía con agua, lleve a ebullición. Después de unos minutos, lo ''quemado'' se despegará del fondo de la olla y subirá a la superficie.
Esto debe tratar de hacerse cuando la mancha es reciente. Se toman dos trozos de papel (uno húmedo y otro seco). Se coloca uno a cada lado de la tela manchada y se presiona fuerte el trozo de papel húmedo contra la tela manchada y el papel seco.
Las manchas que habitualmente quedan en las manos (especialmente de algunas verduras) desaparecen si, después de lavárselas, se frota con una cáscara de naranja.
Puedes probar afilar las tijeras con el cuello de una botella de cristal. Tiene que hacer el movimiento como si la quisiera cortar y verá cómo se afilan.