martes, 29 de septiembre de 2009

VACUNA CONTRA EL SIDA EN EL ÁFRICA-ALOPECIA Y CAIDA DEL CABELLO

ALOPECIA Y CAIDA DEL CABELLO

VACUNA CONTRA EL SIDA EN EL ÁFRICA :UNA ESPERANZA PARA LOS POBRES

Dos vacunas creadas para contrarrestar el SIDA comenzaron a ser probadas en humanos, nada más y nada menos que en Sudáfrica, luego de aportar resultados alentadores tras el ensayo en animales. Este sería el primero de los exámenes en humanos que acontezca en el continente más pobre del mundo y hay esperanzas de que surjan buenas noticias. Al escuchar esto puede aparecer hasta una sonrisa en todo el ser humano que desea el fin de esa pandemia. Sin embargo, miles de veces se ha enfatizado en que no hay que esperar a que triunfe una vacuna para erradicar o frenar el SIDA si existen otras vías que sólo requieren de conciencia y sentido común.

En julio pasado, en la Ciudad del Cabo, aconteció la quinta Conferencia de la Sociedad Internacional del SIDA y fue unánime la aceptación de los compuestos para las vacunas que preparan y estimulan el sistema inmunológico del paciente, que a la vez, serán utilizados en 36 voluntarios africanos. ¿Y mientras tanto?

Una persona tiene SIDA - acrónimo de síndrome de inmunodeficiencia adquirida - cuando su organismo no es capaz de responder adecuadamente contra determinada infección debido a la inmunodepresión provocada por el virus VIH.

En el caso de una infección por el VIH, la persona es seropositiva y pasa a desarrollar un cuadro de sida cuando su nivel de linfocitos desciende por debajo de 200 células por mililitro de sangre, pues ese es el tipo de células a las que ataca el virus.

El VIH se transmite a través de los fluidos corporales tales como sangre, semen, secreciones vaginales y leche materna. Es por ello que escuchamos tantos mensajes educativos para evitar la propagación de esa enfermedad con el uso del condón y desechando la idea de consumir drogas, sobre todo las que son inyectables como el crack, la heroína o la LSD (dietilamida de ácido lisérgico).

Las cifras indican que la propagación del SIDA es superior cada día. Solamente en Africa subsahariana existían 22 millones en agosto del 2007. En el caso de Cuba, los datos registran 11 mil 469 casos desde 1986, cuando se reportó el primer enfermo y han muerto más de mil hasta la fecha, pero en la Isla las condiciones para la atención a las personas contagiadas es de excelencia.

Esperemos que, con esta prueba en el continente negro, los resultados sean los más anhelados y que, por allí comiencen los planes sanitarios para salvar de la muerte a los más pobres de la tierra.

lunes, 28 de septiembre de 2009

VEJEZ Y ENFERMEDAD-ALOPECIA Y CAIDA DEL CABELLO

ALOPECIA Y CAIDA DEL CABELLO

VEJEZ Y ENFERMEDAD

Los principales deterioros físicos que presentan después de los 80 años, lo que favorece la presencia de varias enfermedades

Con frecuencia se relaciona el hecho de estar “viejos” con el de estar enfermos y es que sin duda se presentan mayores deterioros físicos, mentales y enfermedades entre las personas mayores de 80 años, pero también entre los hombres y mujeres y con relación a personas mucho menores que ellas.
Por tanto la vejez y la enfermedad no son sinónimos a pesar de que al igual que en otras etapas de la vida, en esta hay algunas enfermedades características como pueden ser la artritis, el reumatismo, el Alzheimer, la osteoporosis o la llamada demencia senil, algunas de ellas también pueden afectar a personas más jóvenes.



Lo que ocurre en el cuerpo es un desgaste que obviamente se puede acrecentar por alguna o varias enfermedades, pero es un desgaste ocasionado por el tiempo, como sucede con cualquier otra cosa en el mundo y contrario a lo que se pueda pensar, las personas mayores son menos vulnerables a una gran variedad de enfermedades infecciosas.

La enfermedad y la disminución de las facultades no son lo mismo, aunque ambas constituyen estados muy lejanos de lo que es el concepto de salud.

Sin embargo si hay una notoria diferencia entre lo que es una vejez sana de la que no lo es.

En la vejez sana, las personas son productivas y capaces de hacer lo mismo que los adultos o jóvenes sanos.

En estudios realizados no se encontraron diferencias en los niveles de glóbulos blancos, hemoglobina, azúcar en sangre, colesterol o en el tipo de funcionamiento elector del cerebro. También tuvieron semejanzas en la presión arterial, el aprovechamiento del oxígeno y en el flujo de sangre en el tejido cerebral.

En donde sí se encontraron diferencias es en las frecuencias máximas de las ondas cerebrales, ya que en los ancianos son más lentas y se relacionan con su cambio de pensamiento y comportamiento.

Por otra parte es innegable, que muchas enfermedades crónicas que se empiezan a desarrollar desde jóvenes por los hábitos y el estilo de vida, llegan a su climax de manifestación en la edad adulta y con mayor razón en los ancianos.

EPIDEMIOLOGÍA DEL ALZHEIMER-ALOPECIA Y CAIDA DEL CABELLO

ALOPECIA Y CAIDA DEL CABELLO

EPIDEMIOLOGÍA DEL ALZHEIMER

El mal de Alzheimer es la forma más común de demencia, explicando hasta el 70% de los casos, y constituye la cuarta causa de muerte en EE UU. En la actualidad se considera que unos 25 millones de personas padecen Alzheimer en el mundo, y probablemente en los próximos 20 años, se registrarán unos 70 millones de nuevos casos. La incidencia global de demencia en Europa es del 6,9 por 1.000 hombres y del 13,1 por 1.000 mujeres. Estas diferencias se deben a la mayor supervivencia de la mujer, dado que se trata de una enfermedad que es más frecuente en ancianos, al haber más ancianas que ancianos, hay más enfermas que enfermos.

En España existen actualmente más de 4.000 afectados en edad presenil (antes de 65 años) y 300.000 personas ancianas. Para el año 2025 se calcula un incremento de casi el 30% de la población con respecto a la que había en 1980. Este aumento se hará fundamentalmente a expensas de los pacientes mayores de 60 años, lo que explica que se espere que la enfermedad vaya a ir aumentando en los próximos años. Algunos han catalogado este fenómeno como la llegada de una epidemia de demencia. Afortunadamente esta tendencia se acompañará de mejorías en los tratamientos para esta enfermedad lo que abre una puerta a la esperanza.

viernes, 25 de septiembre de 2009

LA GRASA EN EL EMBARAZO DAÑA AL BEBÉ-ALOPECIA Y CAIDA DEL CABELLO

ALOPECIA Y CAIDA DEL CABELLO

LA GRASA EN EL EMBARAZO DAÑA AL BEBÉ

Son diversos los estudios que apuntan a que preferir alimentos ricos en grasas en el embarazo predispone a los hijos a preferirlos también después de nacer.Cada vez es más evidente que los que comemos a lo largo de los meses de gestación influye directamente en la salud de nuestros hijos. En ese sentido, un experimento realizado con ratas por investigadores de la Universidad Rockefeller ha descubierto un dato que podría estar relacionado con el gran aumento de obesidad durante los últimos años.

La exposición a una dieta alta en grasas en el útero produce cambios en el cerebro del bebé que estimulan el apetito elevando el riesgo de que padezca obesidad en los primeros años de vida.
Los investigadores han concluido que:

Las crías nacidas de madres que consumían una dieta grasa comían más, incluso después de que se les eliminara esta dieta cuando nacían, pesaban más a lo largo de su vida y comenzaban antes la pubertad que los nacidos de madres que tomaban la dieta equilibrada por el mismo periodo de tiempo.

El estudio demuestra cómo afecta la dieta de la madre en una mayor fabricación de neuronas productoras de péptidos en las crías, que estimulan en apetito y mantienen esta preferencia a lo largo de toda la vida.

De confirmarse el mismo mecanismo cerebral en los humanos podríamos afirmar que estamos programando desde el embarazo a nuestros hijos para ser obesos.

La Comida chatarra en el embarazo aumenta el riesgo de tener hijos obesos, Los bebés tienen preferencia por ciertos alimentos incluso antes de nacer, El gusto por la comida basura se adquiere desde antes de nacer.

TRATAMIENTO DEL ALZHEIMER-ALOPECIA Y CAIDA DEL CABELLO

ALOPECIA Y CAIDA DEL CABELLO

TRATAMIENTO DEL ALZHEIMER

Hoy por hoy no existe ningún tratamiento que pueda curar la enfermedad de Alzheimer. La enfermedad progresa de forma más o menos rápida, hacia un deterioro severo que precisa de ayuda para todas las actividades básicas. Sin embargo en algunas personas, en las fases temprana y media de la enfermedad, medicamentos como los inhibidores de la colinesterasa pueden prevenir el empeoramiento de algunos síntomas durante un tiempo limitado.

Dentro de los inhibidores de la colinesterasa están la tacrina (Cognex), donepezilo (Aricept), rivastigmine (Exelon) o galantamine (Reminyl). También se ha usado como tratamiento específico la memantina (Axura, Ebixa) o la selegilina entre otros.

Tacrina es un inhibidor de la colinesterasa que consigue el aumento de los niveles cerebrales de acetilcolina. Estudios han demostrado que su consumo produce una mejoría en la valoración que los cuidadores hacen del nivel funcional del paciente, y también se asocia a menor deterioro conginitivo a los 2 años. La respuesta se da en el 10-20% de los pacientes, un porcentaje que puede parecer pequeño, pero que resulta esperanzador cuando existen pocas alternativas. Los efectos secundarios que produce son nauseas, vómitos y diarrea. Además puede ser hepatotóxico, por lo que hay que hacer análisis para ver si ha afectado al hígado, y en ese caso reducir la dosis. No parece que ofrezca beneficios en las fases avanzadas de la enfermedad, y por este motivo no está autorizado su uso en estos estadios en nuestro país. Los efectos secudarios, especialmente el daño al hígado, han ido reduciendo su uso, e incluso en países como en Francia se indicó en el año 2000 la retirada progresiva (se mantenía el tratamiento en pacientes que no habían presentado toxicidad y habían respondido al mismo, pero no se introducía en nuevos pacientes). En nuestro país la actitud tomada es similar: los pacintens que con el tratamiento hayan ido bien los mantienen pero no suele indicarse a nuevos pacientes.

Los otros inhibidores tienen menos efectos secundarios por lo que su uso está más extendido en la actualidad. El donezepilo (Aricept), la rivastigmina (Exelon, Prometax) o la galantamina (Reminyl). Todos estos fármacos mejoran algo la memoria, los síntomas de carácter psicológico y conductual y el cumplimento de las actividades de la vida diaria. Además pueden mejorar la memoria, la conducta y el funcionamiento cotidiano en pacientes en fases moderadamente grave o grave.

Si un fármaco no se tolera si podría hacerlo otro de la misma familia, por lo que puede probarse a cambiar un fármaco. Siempre que se de un nuevo medicamentola dosis se deberá ir aumentando progresivamente mientras se comprueba si los pacientes lo toleran o si existen efectos secundarios. Si embargo si un fármaco es ineficaz es poco probable que otro de la misma familia sea útil, por lo que no tendría sentido cambiar cuando es un problema de ineficacia.

La memantina actúa evitando la muerte neuronal. El nombre comercial de este medicamente es Akatinol. Ha sido aprobada para su uso en la Unión Europea, para casos graves y moderadamentes graves por su capacidad para frenar la progresión. Los estudios demostraron quelos enfermos que tomaban este fármaco mejoraban en su capacidad para realizar las actividades de cada día, tenían más iniciativa, participaban más en las reuniones familiares, rebajan su nivel de dependencia del cuidador y mejoraron algo sus funciones congnitivas. Además el fármaco se tolera bien. Se está estudiando su posible utilidad en casos menos avanzados.

Algunos autores creen que la combinación de los anticolinesterásicos (donepezilo) con la memantina en enfermos en fase moderadamente grave y grave es mejor que darlos por separado, sin que por ello se aumenten los efectos secundarios.

Selegilina: ha demostrado eficacia en producir un cierto retraso en la evolución de la enfermedad a dosis de 5 mg dos veces al día, retrasando la necesidad de ingresar a los pacientes en centros de asistencia, aunque no han demostrado mejoras en el plano cognitivo.

Existen muchas líneas de investigación abiertas en relación con el tratamiento de esta enfermedad. Algunos estudios han demostrado que los anti-inflamatorios no esteroideos (como la aspirina) parecen frenar la progresión de la enfermedad. Sin embargo con los datos disponibles en la actualidad no se pueden obtener conclusiones definitivas, y no hay argumentos suficientes como para recomendarlos (no se sabe cuanto tiempo se deberían tomar, a que dosis, qué personas podrían beneficiarse más, si los riesgos de tomarlo superan a los beneficios potenciales).

También hay trabajos que han relacionado los antioxidantes (vitamina E) con el retraso en la progresión de la enfermedad, y los estrógenos también parecían tener un efecto protector. Otros trabajos han visto que el tratamiento para reducir los niveles de colesterol en sangre, especialmente las estatinas, pueden proteger de la Enfermedad de Alzheimer. Sin embargo, ninguno de los estudios son definitivos, y existen datos a favor y en contra de su utilidad.

Por otro lado existen tratamientos que ayudan a controlar los síntomas psicológicos y conductuales que aparecen con esta enfermedad, mejorando la calidad de vida de los pacientes y su relación con el medio. La depresión aparece con frecuencia en las fases iniciales de la enfermedad y puede responder a tratamiento antidepresivo. También deben controlarse otros síntomas como el insomnio, la agitación o las alucinaciones, para lo que se usan neurolépticos o benzodiacepinas. La ansiedad puede requerir el uso de ansiolíticos, siendo preferibles los de acción corta.

Hay que recordar que los pacientes que reciben múltiples tratamientos pueden tener síntomas derivados de los mismos o de la interacción de unos con otros, por lo que debe recurrirse sólo a los fármacos cuando vayan a aportar beneficios, y se evitará el consumo excesivo de los mismos.

La alimentación artificial es uno de los tratamientos que a veces se plantea en estos enfermos: la sonda nasogástrica (un tubo que va de la nariz al estómago y por el que se pueden meter alimentos, líquidos y fármacos) puede ser una alternativa para pacientes que no pueden comer, que se atragantan con frecuencia o que se niegan a colaborar. Su aplicación debe depender de la voluntad de la familia, del consejo del médico, y si se pudiera de los deseos que hubiera expresado previamente el paciente.

Es muy importante valorar el riesgo y el beneficio. EL obejtivo ha de ser mejorar el estado del enfermo en procesos reversibels que requieren aporte calórico que no se puede administrar por otra vía. Pero cuando el paciente está muy mal la alimentación no siempre vale la pena. Es importante decidir entonces que el lo mejor para el paciente: no alargar el proceso de la muerte es una decisión dura pero en muchas ocasiones necesaria de tomar.

Un último aspecto del tratamiento que no debe olvidarse es el tratamiento paliativo. A menudo, el progresivo deterioro del enfermo hace cuestionarnos si se deben seguir tomando medidas diagnósticas o terapéuticas o si son desproporcionadas teniendo en cuenta el riesgo que corren los pacientes al ser sometidas a ellas, frente al beneficio que obtienen.

La medicina paliativa pretende dar al paciente calidad de vida y bienestar, y evitar las medidas que pueden disminuirla. Su filosofía está en intentar curar lo que se pueda, pero cuando no se puede se debe calmar y si no se puede calmar se debe consolar. Optar por los cuidados paliativos significa afrontar la enfermedad y la muerte de manera natural. Muchos pacientes dejan de beneficiarse de un intento curativo del tratamiento y sin embargo se benefician de los cuidados paliativos: reducir el dolor, favorecer el descanso... Un testamento vital puede ayudar a tomar las decisiones: los pacientes pueden reflejar lo que espera que se haga con su enfermedad y hasta qué momento.

Por lo general se considera que un enfermo entra en fase terminal cuando su calidad de vida es tan mala que lo importante deja de ser vivir el mayor tiempo posible para vivir el tiempo que sea pero con el menor sufrimiento. En estos momentos, cuando lo que importa es sobre todo la calidad de vida y no la cantidad de vida, la medicina paliativa tiene un papel primordial en el manejo de los enfermos.

La mayoría delos enfermos fallecen en el hospital, aún cuando si pudieran elegir preferirían hacerlo en su domicilio. La vida moderna ha cambiado la forma de cuidar a los enfermos y muchos familiares se asustan del hecho dela muerte. Cada día existen más redes de atención sociosanitaria (ayuda a domicilio, sistemas de teleasistencia, asociaciones de enfermos y voluntarios) que apoyan a las familias en el cuidado del enfermo para que este pueda estar en casa hasata el final. Es imprescindible para ello quelos cuidadores quieran y puedan cuidar en esta última fase.

miércoles, 23 de septiembre de 2009

DIAGNOSTICO DEL ALZHEIMER-ALOPECIA-CONSECUENCIA Y SOLUCIONES

ALOPECIA-CONSECUENCIA Y SOLUCIONES

DIAGNOSTICO DEL ALZHEIMER

Actualmente la única manera definitiva para diagnosticar la enfermedad de Alzheimer es investigar sobre la existencia de placas y ovillos en el tejido cerebral. Pero para observar el tejido cerebral se debe esperar hasta que se haga la autopsia (examen del cuerpo que se hace después que la persona muere). Por consiguiente, los médicos deben hacer un diagnóstico de "posible" o "probable" enfermedad de Alzheimer en vida del paciente.

Para esto se utilizan unos criterios clínicos, bien los establecidos por la tercera edición revisada o la cuarta edición del manual de diagnóstico y estadístico dela Asociedad Americana de Psiquiatria (DSM-III-R) o por el Instituto Nacional de Transtornos Neurológicos, Alteraciones de la Comunicación, Ictus y Enfermedad de Alzheimer y Enfermedades Asociadas (NINCDS-ADRDA). Estos criterios clínicos pueden completarse con los resultados obtenidos de las pruebas de imagen cerebral (la resonancia o el scaner): las pruebas de imagen pueden ayudar al diagnóstico pero no son imprescindibles.


Para hacer un diagnóstico lo más importante es la historia clínica, pero también existen otras pruebas que pueden ayudar al médico, fundamentalmente porque ayudan a descartar otras enfermedades.

Por lo tanto el médico, para diagnosticar a un paciente de Enfermedad de Alzheimer debe hacerle:

-Una historia médica completa que incluya información sobre la salud general de la persona, los problemas médicos anteriores y cualquier dificultad que la persona tenga en las actividades diarias.

-Pruebas diagnósticas médicas tales como los exámenes de sangre, de orina ayudan al médico a encontrar otras posibles enfermedades que causan estos síntomas.

-Un examen neuro-psicológico para medir la memoria, la capacidad de resolver problemas, la atención, la capacidad de contar y el lenguaje. Dichos exámenes se realizan con la ayuda de test que están diseñados para valorar estas alteraciones. Uno de los más conocidos y utilizados es el mini-mental, que es un test sencillo, que puede ser aplicado por el personal médico o de enfermería en un corto espacio de tiempo y que tiene es muy útil para la valoración inicial de una posible demencia. Su principal problema es que los resultados pueden estar condicionados por el nivel cultural o de estudios y no por el nivel cognitivo del entrevistado (por ejemplo algunas preguntas implican que el paciente tiene que restar, si el paciente no sabe hacerlo puntuará como negativo). Con todo resulta un test muy rentable en cuanto al tiempo que se necesita para hacerlo y la información que aporta, aunque no se debe olvidar que no se puede utilizar para hacer el diagnóstico definitivo de demencia, ya que sólo vale para cribar pacientes. Es necesario ampliar la información con otras pruebas para poder hacer el diagnóstico final.

-Debe descartarse la existencia de una depresión, que a veces puede simular un cuadro de demencia. Lo más frecuente, sin embargo, es que las dos enfermedades coexistan, es decir, muchos enfermos de Alzheimer tiene además depresión.

-Exámenes del cerebro con escáner (TAC) o con resonancia magnética nuclear (RMN) para permitir al médico mirar fotografías del cerebro para ver si hay algo que no parezca normal. En general los pacientes con Enfermedad de Alzheimer no suelen tener grandes alteraciones en estas pruebas, como mucho la presencia de atrofia cerebral (un cerebro disminuído de tamaño).
Con estos datos se pueden descartar otras causas de demencia, algunas de las cuales pueden recibir tratamiento, como por ejemplo la falta de hormonas del tiroides, la depresión, efectos de fármacos sedantes, o algunas enfermedades cerebrovasculares. Además la forma de aparición de la demencia (si ha sido bruscamente o más gradualmente) nos ayuda a decidir el tipo de demencia que tiene el paciente. En concreto el Alzheimer se caracteriza por un deterioro progresivo, sin cambios muy bruscos.

Una vez se conoce el diagnóstico es importante saber como se debe comunicar al paciente. La mayoría de los expertos opinan que los pacientes tienen derecho a conocer su enfermedad para poder actuar, si lo consideran necesario, antes de que sea demasiado tarde. Hacer testamento (incluido el testamento vital), reorganizar su economía o incluso 'despedirse de sus amistades' puede ser importante para algunos enfermos. La información sobre la salud es un deber y un derecho. Pero hay que tener en cuenta que encajar una mala noticia lleva su tiempo. Comunicar el diagnóstico de Alzheimer no puede ser un hecho puntual: debe inscribirse en un proceso de relación de ayuda: debemos ir preparando al enfermo, dejando que madure la información.

La realidad nos dice que no todos los individuos están preparados para actuar cuando conocen que tienen una enfermedad incurable de mal pronóstico. Algunos tienen una reacción que les conduce a la depresión y con lo que se acentúan más los síntomas de demencia. Otros no aceptan la enfermedad, creen quelos médicos se han equivocado. Esto mismo puede ser una reacción de los familiares, que buscan otras opiniones para cercionarse del diagnóstico. Como en todo lo relacionado con esta enfermedad lo importante es conocer al paciente y su entorno para saber cómo, cuándo y de qué modo hay que dar el diagnóstico.

Una vez comunicado el diagnóstico, dado que se trata de una mala noticia, debemos acompañarla de otras que aporten ilusión, alivio. Un tratamiento de rehabilitación, una terapia de estimulación, un servicio de asistencia eficaz abren prespectivas favorables dentro de las limitaciones que imporne la enfermedad. La posibilidad de hacer el testamento vital es también algo positivo: el enfermo se asuegura de que, sea cual sea la evolución de su caso, siempre estará bien atendido y de que se respertarán sus deseos.

domingo, 20 de septiembre de 2009

MALES DIGESTIVOS EN LOS BEBÉS-ALOPECIA Y CAIDA DEL CABELLO

ALOPECIA Y CAIDA DEL CABELLO

MALES DIGESTIVOS EN LOS BEBÉS

El estreñimiento es un problema que se reporta como frecuente, sobre todo en los lactantes alimentados con fórmulas adaptadas.
Son la causa más común de consulta al pediatra.El sistema digestivo puede ser muy sensible a algunos cambios dietéticos, lo que produce molestias manifestadas por irritabilidad, distensión abdominal, cólicos y gases. Estos problemas y disfunciones intestinales en lactantes menores de 6 meses de edad, no se deben necesariamente a algún tipo de enfermedad infecciosa o inflamatoria, sino que muchas veces son por una inmadurez de su sistema digestivo.

Según los doctores cuando un lactante pequeño presenta cólicos, estreñimiento o regurgitaciones sin alteraciones en su estado de ánimo o apetito, es poco probable que esté desarrollando una enfermedad. Con estos indicativos se podría considerar como una condición derivada de la ausencia de alimentación con leche materna, la inmadurez del sistema digestivo, factores emocionales; pero no necesariamente una enfermedad.

Para los padres, cualquier trastorno digestivo que sufra su hijo provoca un estado de preocupación e incluso de ansiedad. Por eso, son las causas más comunes de consulta al pediatra. Sin embargo, la mayoría de estos trastornos son pasajeros y no tienen por qué indicar problemas graves. Muchas veces bastan los remedios caseros para aliviar las molestias. Sin embargo, si existe temperatura elevada, disminución del apetito, llanto excesivo o sangrado digestivo es necesario acudir a un especialista.